Cosmos

      Era más que la plaza en la tarde 

con un sol de verano que se sonroja, 

al ser observado por nuestro romanticismo.

De haberlo sabido le habría pedido consejo 

al gigante resplandor del cielo 

¿cómo es que mueres y naces de nuevo? 

También quiero. 


    Fue un día pensando en la ingratitud 

de creer que la noche era negra

cuando en realidad es transparente 

y muestra el pasado de un cosmos gigante,

como un sentimiento que necesita valores 

porque amar no basta, 

sin respeto y sin fervor. 


    Algún día que no recuerdo conocí 

la palabra empatía, sensación bravía.

No hay nada más digno 

que pensar en el bienestar de otro ser humano. 

El amor no es ufano, no se lleva con el ego, 

porque es empático

porque si en mis pies te colocas 

ves mi pradera gris y rayada. 


    Hay quienes aman sin amor 

porque el amor es más que amar, 

y cuando amamos realmente 

observamos que es un todo. 

Como el cosmos tan inmenso, 

que aunque todo lo abarca 

tiene planetas y estrellas dentro. 


    El cosmos es cosmos por lo que lo forma, 

la conocida Láctea y la famosa Andrómeda.

El amor es real con su empatía y su respeto,

con su cariño y con sus sueños. 

El amor, más que amar, es una plenitud 

de todo lo que en los malos momentos 

vamos a necesitar y que sin ello 

el cosmos no es cosmos y el amor, 

deja de servir para amar.  


    Si el amor es amar solo buscando unificarnos 

en los buenos momentos, no será eterno

todo se perderá en medio de este universo. 


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