ITACA

     



    Le debo parte de mi sonrisa al nacimiento de la tuya, porque, sonrío distinto desde que llegaste. De hecho, hasta mi risa ha cambiado y me gusta que ahora no es una risa en soledad, es una risa por ti que me haces explotar así de la felicidad. ¡Qué dulce va sonando esto, y a mí que los postres me empalagan! Hasta en mis gustos incides. 

    Te doy toda mi atención cuando sonríes y brincas bailando o diciendo algo por lo que no puedo evitar quebrar mi silencio en carcajadas y no hago más que sentir muy dentro de mí la sensación calientita de ¿Este momento es mío? ¿Me ama? ¡Me ama! Y te amo más... Te amo más cuando sé que eres real conmigo y me amo más al saber que soy un lugar seguro para vos. 

    El amor, cuando se vive así, es lo más plácido y... ¿Quién en su juicio más cuerdo desea abandonar la paz? Estamos siendo lo más omniscientes posible el uno del otro y sin vigilar tus pasos ni acosar tu decidir solo me dedico a admirar los instantes que se nos dan. 

    Quiero provocar todos los escenarios posibles que me mantengan a tu lado mientras me ames y mientras quieras que nos protejamos y mientras quieras que lloremos juntos por la emoción de que aún siendo tan difícil el camino, aquí vamos trazando un "nosotros".

    Conocerte a tan poca edad me hace desear vivir hasta marchitar en el atardecer de mi vida si eso significa que seguiremos conversando en unas mecedoras y que aunque estemos a menos de un metro de distancia me pidas que por favor este sobre ti, porque necesitas mi calor. 

    Cavafis creo el poema que me hace sentir tus manos sobre mis mejillas. Realmente estuve por perecer antes de ser quien conoces, pero Ítaca me esperaba y aunque mi isla no dice quien soy, si dice lo que quiero ser: 

Cuando emprendas tu viaje a Ítaca

pide que el camino sea largo,

lleno de aventuras, lleno de experiencias.

No temas a los lestrigones ni a los cíclopes

ni al colérico Poseidón,

seres tales jamás hallarás en tu camino,

si tu pensar es elevado, si selecta

es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.

Ni a los lestrigones ni a los cíclopes

ni al salvaje Poseidón encontrarás,

si no los llevas dentro de tu alma,

si no los yergue tu alma ante ti.

(...) 

Ten siempre a Ítaca en tu mente.

Llegar allí es tu destino.

Mas no apresures nunca el viaje.

Mejor que dure muchos años

y atracar, viejo ya, en la isla,

enriquecido de cuanto ganaste en el camino

sin aguantar a que Ítaca te enriquezca.


Ítaca te brindó tan hermoso viaje.

Sin ella no habrías emprendido el camino.

Pero no tiene ya nada que darte.


Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.

Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,

entenderás ya qué significan las Ítacas.


    Ítaca es mi triunfo, también es un te amo. Ítaca es... No sabía hacia donde me dirigía, pero me llevaba algo más allá de la razón. Un día me aferré a la vida y encontré mi isla. Ya no importaba lo anterior y el dolor, el cansancio se fue y el viaje valió cada segundo y horror hasta llegar aquí. 

    El amor debe ser la suma de todo lo que siempre hemos deseado vivir con un poco de dolor necesario y reflexión cotidiana de que, el amor es la suma de todo lo que soñamos sentir antes de morir. 


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Arrebol

Manifiesto en contra del amor que me contaron

Si olvidara quién soy