Torniquete
¿Qué no haríamos los seres humanos si se pudiera dar vuelta atrás? Pediría volver a esa noche. Desempolvé el teclado, dándome cuenta de que lo hago cuando estoy quebrada. Tengo el esmalte resquebrajado ¿por qué es que se empeña en imitar a mis sentimientos?
Si pudiera hacer algo en este preciso momento sería correr. Quiero sentir mis pulmones a más no dar, quiero que me rueguen parar. Estoy rogando parar, pero sin necesidad de correr a galope perseguida por mis deseos de recibir todo lo que he dado.
Quiero creer que verdaderamente el desahogo existe, pero creo que los idiomas y las señales no verbales aún no son lo suficiente para proclamar la existencia de un sentir, de un sentimiento, de un dolor.
Si de algo sirve y puedo leer esto en un par de semanas, meses o años... El dolor no se fue ¿verdad? Es que no debiste esperar eso, el dolor no se va. Al dolor le contaron eso mismo que a la materia "mira, no te destruyes, solo te transformas".
Cuéntame, ¿en qué se convirtió tu sufrir?
Espero que dentro de poco el dolor no sea una ruptura, que se haya convertido en la forma de darme cuenta que dar amor siempre fue la única elección a pesar de no recibir lo mismo en muchas y locas y distintas situaciones.
¿Amar es esto?
¿Por qué nadie objetó cuando unieron en este fatídico matrimonio al amor y al dolor?
Estaba siendo demasiado hermoso el espectáculo de dar todo por alguien, por eso nadie hizo nada.
Irse equivale a olvidar como se siente el calor humano del otro ser, equivale a olvidar como sonreía y como hablaba con la boca llena.
Pero irse es volver con el único ser que posee la mayor posibilidad de pasar la milla extra por uno, es reencontrase con sí mismo.
Para mí era una emergencia, para esa herida no había torniquete, pero para él si había reparación. Él creyó que yo era lo suficientemente fuerte como para ordenarle a mi herida que no sangrara más, pero para cuando regresó, para cuando quiso hacer algo por mí yo ya estaba muerta.
No pediré disculpas por haber muerto.
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