Abuelo

Pensé quería en contemplación eterna
mirar el cielo y alcanzar al sol, 
y así espontáneo sentir de cerca 
la suave y dulce desazón
que me ha dejado la dolorosa ida 
de quién en vida como nadie amó. 

Tenía canas que miraba con entereza 
sabiendo injusto que un día las tendría yo 
y que presto el destino o presta la duda 
me dejarían sin verlo en el pórtico 
de aquel cuarto sólo por las tardes 
pero repleto de luces imaginarias en las noches 

Amar no sabía, me dejaron aprender 
la sabiduría me hizo saber 
que lo tomaba a bien. 
No saber por saber, saber para anclar, 
la mente con todo aquello que pueda llegar. 
Mi navío el buen libro, y hacía de capitán 
aquel que de canas curtido y de vago andar
decía siempre con grandilocuente afán, 
¡qué linda es la vida!
 Y yo miraba bien 
que si la vida la podía vivir junto a los libros y él, 
valdrá la pena, la inmensa agonía. 
Lo valdrá todo más la despampanante risa. 

Volviéndose dijo, un día, de la nada 
"¿ves todos los libros? ¿ves toda la morada?" 
es la que te espera cuando yo me vaya. 

Te faltó decirme que el viaje hacia el todo 
no era ligero y que una vez tú partido, 
mi corazón poco guerrero
 se embarcaría en navío, 
sin capitán y sin dinero. 

Que me diste los libros, como olas 
que me diste los libros como red pescadora 
que me diste los libros como fuerte instructivo 
Jorge Sosa Sosa
Rescató valores literarios y artísticos durante largo tiempo
de su vida y me heredó el amor a la lectura, además de
todos sus libros.
Abuelo. Te amo. 

para que sepa que cuando el corazón del capitán falla 
el pequeño marinero se debe convertir en el gran marino. 
Y que yo sin vos, abuelo, vivo del pasar del tiempo 
de la corriente de esas olas, páginas, entre mis dedos. 
Me alimenta la añoranza y me despierta el sueño
en el que me veo siendo las canas que llevaste 
hasta el más efímero momento. 

Y ya no importa donde vaya
ni siquiera importa donde estés 
tú ayudante es ahora capitana 
de ese barco que ya no puedes ver. 
El legado que dejaste 
de mi mente libre jamás va a ser. 
Estos libros me dan la vida 
que me quitaron cuando te vi desfallecer. 
Soy quién soy por las historias, 
vivo y muero en cada piel que mudo 
cuando un libro empiezo y termino de leer. 
Gracias, si me escuchas, si me sientes o me ves. 
He sido fuerte para algún día poderte enorgullecer. 

Comentarios

  1. Sencillamente increíble, hermosas palabras envueltas entre tanto sentimiento y dolor. Felicidades y muchas fuerzas en esta travesía, siendo tú la capitana de ese enorme tesoro.

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