Pies.
Nos han hecho sentir que la preocupación es una carga, pero que no podemos ser evasivos a ella, entonces ¿por qué no tomarla para bien? Si cosmopolita me interesa el aullido de alguien herido y me florece la necesidad de ayudar al que ha sido presa de distintas injusticias. Como humano en estado gregario que se expone a tener como vista la idea o el ideal de los otros. Somos llamados a la semejanza aún más que a la diferencia porque la fuerza se crea cuando existe algo que une, como el equipo que notifica bajo un mismo objetivo y celebra sin importar el cargo que se haya asignado cuando las conclusiones son consecuentemente positivas. Parece ser que la mayoría de nuestras constantes son negativas: angustia, preocupación y tendencia a la melancolía. Resulta contradictorio que lo que más nos acerca a la meditación, al conocimiento de los otros y de uno mismo, es valorado como un factor que nos contrae a la tristeza. Pero ¿qué tan mala es esa compañera? Se veía encima de su cama con ...